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| Con Juan Bautista en la exposición de la Galería de Arte "La Ribera" |
Se trata de Juan Bautista Sanz García. Pintor, cineasta, escritor, colaborador de radio y televisión, pero sobre todo buena persona y amigo.
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| Con Juan Bautista en la exposición de la Galería de Arte "La Ribera" |

De izquierda a derecha: Carmen, Manolo, Adela, Armando, Toña, Juan Pedro, María :-), Pedro, Miguel Ángel y en la esquinita, Dani. Muaccccccccccccc


¡Hola!, hoy os contaré algo sobre Mari Carmen, mi compañera de trabajo.
Mari Carmen, ante todo es mi amiga, buena persona, agradable, educada, simpática, guapa y como dijo un amigo al que le presenté un día, buena madre y esposa. Como veréis es genial.
Ayer domingo, ella andaba metida en labores caseras, para más señas, planchaba. Y entre camisas, pantalones y manteles de ganchillo, se enredó con las patas de la tabla de planchar, se cayó la plancha, y no se le ocurrió otra cosa que intentar cazarla al vuelo. Resultado: tres dedos de su hacendosa mano izquierda con quemaduras de varios grados, ufffffffff, ¡que dolor!
Pues con sus dedicos vendados está trabajando. Si señor, con lo cual, además de todo lo anterior, también es buena trabajadora, responsable y pienso que un poco inconsciente.


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Maruja, la madre de mi marido, vive desde hace un tiempo en la Residencia Virgen del Valle, un geriatrico para personas con problemas mentales. Todos los sábados la visitamos, y nos llena de satisfacción el pensar que ella se sienta atendida y como en casa. Por nuestra parte, queremos que cuando Maruja ya no esté entre nosotros, al menos, saber que hemos puesto todo lo que ha estado en nuestras manos, para que haya estado cuidada hasta el último momento.
El lugar es bonito y cuenta con buenos profesionales, que cuidan a los pacientes estupendamente. Allí trabaja Ernesto, un chico genial y "buena gente". Cada tarde de sábados y domingos, se esfuerza en entretener a los residentes lo mejor que puede, dándoles lo que necesiten, aunque ellos no lo demanden.
Una tarde plantó una mesita y puso encima un parchís. Llamó a Jose y a José, y les ofreció los cubiletes azul y verde. Desde entonces, comparten aventuras de colores. Él me ha contado que se esfuerza en perder, pero que no hay manera.
Esta mañana, José me ha dicho que Ernesto ha sido la mejor persona que él ha conocido en el centro. A lo mejor, están dejando que Ernesto siempre gane para que se vaya contento a casa. A ellos, no les hace falta, son felices solo por tener a gente como este chico, que les dá el cariño que algunas veces, la vida les ha negado.
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