martes, 15 de marzo de 2011

Dulce maná



Hoy he despertado llorando.
Aún a oscuras he palpado mi cama:
a un lado no había nada
solo he encontrado el vacío.
Al otro, la sensación de tus caricias
con sabor a tu cuerpo adorado.
He cerrado los ojos despacito
para soñar con tus manos, tu mirada
y tu boca de risa entrecortada.
La realidad ha sido infinitamente cruel
al descubrir otro día sin ti.
Tu ropa envuelve mi cuerpo en mi descanso
y al alba, algo tuyo pierdo
al desprenderme de ella,
con la certeza que un día rozó tu piel
la que adoro sin remedio.
Cada noche beso tu recuerdo
a la espera de poder besar tus labios,
dulce maná que alimenta mis días.



María Arteaga

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viernes, 11 de marzo de 2011

Brindis literario


XVIII Certamen Literario de poesía y narrativa del Centro de la Mujer de Guadalupe (Murcia)

Arriba Merche Díaz
y abajo derecha, yo




Dos alumnas del profesor Lois.
Centro Cultural del Carmen (Murcia)











A la derecha Merche, a la izquierda María

Merche tenía mucha fe y yo no quería hacerme ilusiones. Ella ya ha ganado varios premios literarios y yo es la primera vez que me presento a un certamen de poesía y narrativa.
La noche caía junto a la lluvia mientras nosotras intentábamos encontrar el Salón de Actos del Centro Cultural de Guadalupe.
Ya nos perdimos el día que fuimos a presentar los trabajos y, esta noche, no tenía por qué ser diferente.
Hemos llegado justitas de tiempo pero ha merecido la pena. Mi hija Penélope ha estado esperando nuestra llegada y ha hecho de secretaria para mantenernos informadas.
No me ha dado tiempo a ponerme nerviosa. María del Carmen Pelegrín (Concejal de Bienestar Social y Políticas de Igualdad del Ayuntamiento de Murcia), la junta directiva del Centro de la Mujer de Guadalupe junto a su Alcalde y miembros del jurado han presidido la mesa.
Presentación y bienvenida. No me ha dado tiempo a reaccionar cuando he escuchado el titulo del poema.
¡Mi poesía estaba premiada!, no me lo podía creer. Subí los escalones temblando hasta llegar donde me reclamaban. Felicitaciones, premios y lo que más temía: la lectura de mis versos.
No resultó del todo mal; cuando volví a mi sitio, tomé asiento y nombraron a Carmen Martinez como ganadora del segundo premio de narrativa y, aún emocionada, escuché el titulo del primer premio y que tal como había imaginado, aunque los trabajos se pesentaban bajo seudónimo, no dudé ni un momento de que su autor era ella. La abrazé antes de que se levantara de la silla... ¡Merche ha ganado otra vez, no tiene remedio!. Su relato es precioso, original y escrito maravillosamente bien.

Merche Diaz, primer premio de narrativa, Carmen Martinez, segundo y María Arteaga, segundo y único premio de poesía. El primero se ha declarado desierto por no llegar a un acuerdo el jurado.
Muchas gracias a todos los que han hecho posible este sueño, especialmente a Merche que me animó a presentar mis poemas.
Creo que es un poco complicado llegar a la página del blog donde está el poema, por eso os lo transcribo.

No la llames vieja

Anda hombre...
no la llames vieja.
Es cierto que sus ojos
están rodeados de arrugas
y cargados de añoranzas.
Pero...¿viste la luz de su mirada?
Su boca está dibujada de surcos,
aún así, cuando sonríe,
sus labios son puertas al paraíso
de perlas nacaradas y perfectas.
¿Y su risa?. Es una cascada fresca
de música que relaja el alma.
Aunque a ella no le importe,
no le digas que ya es vieja...
que su corazón ama y sufre.
Es una mujer de gran belleza,
aunque sólo los muy afortunados
podamos disfrutar de ella.


María Arteaga


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¡Yupiiiii! ¡100 seguidores!




Esta es una entrada especial: ya tengo 100 seguidores visibles. Desde el mes de agosto del año 2008 en que Esperanza y yo pusimos en marcha este blog, han pasado casi 5.000 visitantes y Miguel ha redondeado el número mágico de mis fan oficiales, porqué sé que hay merodeando por aquí algunos que no "fichan". Pero yo lo agradezco lo mismo.
Muchas gracias a todos los que a lo largo de estos casi tres años habéis visitado este rinconcico tan mio.
Besos de fiesta


María

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jueves, 10 de marzo de 2011

Tiempo, solo tiempo



Vivamos el presente sin pensar en el pasado,

si tú quieres

y te hace más feliz, soñemos cómo hubiese sido.


María Arteaga


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miércoles, 9 de marzo de 2011

Versos con música



El domingo estaba un pelín baja de ánimo, bueno...mucho. Llegué al pueblo donde vive mi madre, (me tocaba guardia de mami) y después de besarla y preguntarle cómo se encontraba ordené las cosas que llevé de casa (trabajos de clase que no hice, lectura, trastros de manicura, bombones...), cambié mis ropas por otras más cómodas y me acurruqué a su lado en el sofá frente al televisor. Ella hablaba y yo contestaba levemente ¡estaba tan cansada!

De pronto, algo del programa de la tele llamó mi atención. Era una canción que me gusta mucho y que ni siquiera sabía el nombre de su autor. Pablo Alborán parece un chico sencillo y amable, me gustó su sonrisa, seguramente por qué necesita algo que alegrara mi tarde. Mi madre también contribuyó a ello a pesar de que no es muy habladora, todo lo contrario a mi.


María

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viernes, 4 de marzo de 2011

Horas despiadadas



He caminado por lugares que lloraban ausencia.
No he encontrado nada que me hablara de ti,
ni el mar tranquilo del mediodía,
ni el sol que se filtraba entre la nube gris,
ni el viento que traía gotas de lluvia
mojando mi cara, mezclando agua y lágrimas,
nada citaba tu presencia, nada.
He vuelto sin ver tus ojos de gitano,
ni tu boca de labios rizados
susurrando aunque fuese solo mi nombre.
No has escuchado mi grito de socorro
al ver que las horas pasaban despiadadas.
Estoy infinitamente triste,
de la misma manera que esta mañana,
la ilusión y la esperanza
hicieron que me sintiese feliz.



María Arteaga

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jueves, 3 de marzo de 2011

Lágrimas negras



Nadie puede describir, sin caer en la petulancia, qué es el amor y cómo debemos vivirlo.
Desde mi humilde sabiduría, sé que de la misma forma que lloramos de alegría, lo hacemos de pena.
Y este último llanto es infinitamente doloroso por lo que hemos perdido, por lo que no hemos sido capaces de vivir por temor, cobardía y por otras mil razones que al final carecen de fuerza ante lo más importante, la pérdida de la vida.



María Arteaga

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