Un suspiro hecho eco en la noche
Música, voces cálidas y burbujas doradas
para brindar por nuestras cosas.
Una mesita improvisada para dos
con los más ricos manjares:
vino dulce de la tierra, felicidad, fruta,
besos y dulces de miel y piñones.
Miras mis ojos que brillan emocionados,
mis pies rozan los tuyos lentamente
y llegas a mi boca buscando un beso.
Enredo mis brazos en tu cuerpo
acariciando tu piel, tu cabello suave
donde encuentro el flequillo
que me lleva a tu alma de niño.
De madrugada no recuerdo nada,
solo siento tu cuerpo pegado al mio
y sé que vi el cielo desde una estrella
y aún resplandezco por ti, a tu lado.


