lunes, 5 de marzo de 2012

Besos de marzo



Deja que me confunda otra vez
y bese tus labios de nuevo.
¿Es para ti  lo mismo,
que para mí aquel beso?
Una caricia que se hizo cuento
de amores con alas para volar.
Deja que me confunda de nuevo,
calla, silencio... no digas nada,
que me ruborizo cuando recuerdo
el matiz de tu súplica:
sólo querías de mí
un beso en la mejilla.
Ahora es  para los dos
el paraíso en la tierra,
no hay nada más delicioso
que tus labios ondulados
acercándose a mi boca.












María Arteaga


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miércoles, 29 de febrero de 2012

Paseando por dentro















Miro al espejo donde me reflejo
y no veo a la persona que quiero ser.
Mis ojos están opacos
y mi boca es un rictus de quebranto
sin sonrisas que ofrecer.
Deseo ser feliz y no encuentro a nadie
que coja en la penumbra mis manos,
bese mis labios y acaricie mi cabello...
Necesito una palabra de aliento
que alimente mi alma esta noche
y abrace mi cuerpo al amanecer.
Quiero, deseo, necesito,...
Escribiré en papel malva tu nombre,
dibujaré flores y corazones.
Esperaré...esperaré...y esperaré.


María Arteaga

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sábado, 25 de febrero de 2012

Reyes sin trono














Silencio... callan para escucharse,
les emociona el vacío que provoca
la necesidad de oír la voz del otro
y hacer feliz antes que ser.

Mientras él descansa, ella le mira,
a media tarde le despierta con besos,
dichoso abre despacito los ojos.

Pasean por un sendero de cielo,
paz y sosiego, reyes sin trono
en un reino hecho de ilusiones.

Hielo entre matorrales ocres.
Ricos de  paz y felicidad
sólo por estar juntos, sin más.

Cervatillos perdidos al frío del ocaso,
y de nuevo, el calor de sus manos,
miradas de soslayo y sonrisas  cómplices
calientan sus deseos en la noche.

Brindis a la vida, al amor. ¡Por ellos!


María Arteaga

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viernes, 17 de febrero de 2012

Sombras en la pared


Los días y las horas pasan,
pero sólo es tiempo ganado al futuro.
Viernes de citas y parranda
donde me siento excluida.
Pongo las manos sobre mis ojos
y entorno lentamente los párpados.
Vuelvo a la realidad de la noche
de espacios vacíos, silencio,
luces apagadas y sinsentido.
La vela de mi escritorio parpadea
reflejando en la pared sombras,
mientras su aroma a moras
despierta mis recuerdos
que por contradicción,
el cansancio borra lentamente.
Y de nuevo fantasía y sueños
se mezclan en mi vida.


María Arteaga


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lunes, 13 de febrero de 2012

Como el jazmín

Frágil, de piel suave
y clara como el jazmín.
Discreta como el silencio.

Arrastra sus pasos lentos
sin destino a ningún lugar,
solo deambula sin prisa.


Ella llora por dentro
como un quejío cantaor
de dolor e impotencia.




Mao dijo...


Hola Maria.
Aunque llevo mucho tiempo leyendo tus bonitas poesias, por fin, me he decidido a escribirte unas palabras, sobre todo, tras leer que tienes unos pequeños problemas de salud.
María, tú tienes el remedio para curar esas rodillas, sólo tienes que escribir una poesía dedicada para tus rodillas, hablándo con ellas, diciéndoles lo importantes que son para tí. Estoy seguro que si lo haces con el mismo sentimiento con el que escribes cada poesía, cada célula de tu rodilla te escuchará y sabrá todo lo que la quieres y valoras. Esto es la mágia del amor y del agradecimiento.
Un fuerte abrazo de un ferviente seguidor.
Mao.
Como ves, mi querido amigo, te hice caso. A ver como se porta la fractura de mi ligamento.
Ahora es la otra rodilla dos años después, justitos.


María Arteaga

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domingo, 12 de febrero de 2012

El lápiz del carpintero






Herbal (Luis Tosar) siempre lleva un lápiz de carpintero que le acompaña desde el año en que España se partió en dos. Poco antes, se había ofrecido voluntario para seguir a Daniel Da Barca (Tristán Ulloa), joven médico e intelectual republicano, cuya novia, Marisa Mallo (María Adánez) es hija de un conocido oportunista reaccionario. Herbal, invisible a los ojos de la pareja, se convierte en su sombra, fascinado por los conocimientos de Daniel, la belleza de Marisa y el amor de ambos. Pronto empieza a mezclar el odio con la pasión, la admiración con los celos y la obligación con la obsesión. Daniel es encarcelado por sus ideas, pero no es un recluso cualquiera; su cultura, su imaginación y su compromiso le hacen popular entre sus compañeros y le convierten en centro de atención para los guardianes. Desde fuera, Marisa lucha contra la intolerancia de su padre e intenta desesperadamente que su novio recupere la libertad. Herbal, que en casa sufre sin rebelarse ante los maltratos que su hermana recibe de un marido violento y egoísta, asiste, entre atónito y furioso, a las historias y conversaciones que mantienen los presos para hacer más llevadera su condena. La sinrazón sacude el país. Muchos presos son fusilados clandestinamente en terroríficas decisiones aleatorias; pronto llegará el turno de Daniel y será de nuevo Herbal quien, víctima y verdugo de sus propios miedos, se debata entre la violencia y la conciencia.

Una frase que llamó mi atención. "Señor, se le ha caído el corazón al suelo". Le dijo Daniel al director de la cárcel, un tipo facha que lleva una pistola en el interior de la chaqueta cuando ésta cae al suelo.

Me gustó mucho la película y la interpretación de María Adánez, Luis Tosar y Tristán Ulloa.

María


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martes, 7 de febrero de 2012

Feliz día

Para todos los que adoran la vida, la belleza, la amistad, el amor...


María

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