lunes, 28 de marzo de 2016

A escondidas lloré


Miguel Hernández


De campos dorados por el sol
o verdes como esta primavera,
viene hasta mi tu recuerdo
para revolución de mi alma.
De mis sentimientos, poeta,
no olvido lo que te di cuentan, 
lo que he visto o leído desde niña.
Yo también corrí por montes,
escribí a escondidas, lloré
y sentí miedo...
Triste querer ser y que te rompan las alas,
triste llorar las ausencias,
triste decir adiós a tu gente, a tu tierra...


María Arteaga


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martes, 1 de marzo de 2016

Bullicio de olores




Hay algo en el ambiente que llama a la calma.
Senderos adornados de limoneros y naranjos
en esta tierra murciana.
Azahar en ramilletes, alfombra blanca...
Está la ciudad hermanada con la huerta,
bella, esplendorosa, viva y olorosa,
esperando que llegue la primavera.


;María Arteaga


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martes, 9 de febrero de 2016

Lágrimas al alba




















Nadie me dijo que el camino iba a ser tan corto,
amiga de risas, olvidos necesarios y esperanza.
No escuché voces que me alertaran de tu marcha
repentina, de tu ausencia, de mi rabia.
Tu nombre se mezcla con mis lágrimas al alba, 
flor de pétalos blancos y corazón dorado,
Margarita, de tallo frágil y raíces eternas...
Debí  hacerte caso y volar a tu lado
como las hojas en otoño, sin pensar en nada.



María Arteaga


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viernes, 29 de enero de 2016

Mis versos
















Dicen que solo escribo para ti,
que mis versos son pensamientos en voz alta...
Y no se equivocan.
Mi pluma baila, vive, se desliza sobre papel en blanco
escuchando a mi corazón y silenciando la razón.
Me enseñaste a ordenar palabras, 
a sembrar puntos y comas,
a dejar dormir sueños encadenados.
Por eso escribo cuentos y poemas,
desde que supe que los verbos tienen música,
y las letras suman sentimientos y restan penas.
Por eso, si hoy escribo y sueño, es por ti.


María Arteaga

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martes, 26 de enero de 2016

lunes, 18 de enero de 2016

...a tus brazos


Tú disfrutas de mis movimientos ágiles, seguros...,
mientras observas, preguntas, asientes y sonríes.
Yo siento que el cielo se concentra a nuestro lado
y te miro feliz mientras vuelo a tus brazos.


María Arteaga


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lunes, 11 de enero de 2016

La noche de sus ojos


El deshielo mojaba la montaña
regando el tomillo cuajado de flor.
Él la esperaba bajo el roble
adivinando el sonido de sus pasos
para fundirse en la ternura de sus brazos, 
en el deseo de sus labios,
y quedarse en la noche de sus ojos
hasta que les despertara el sol.
Entraron en la cabaña temerosos
de que les robaran el silencio,
música de su corazón.



María Arteaga


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