Espero y siento pasar el tiempo como una pluma, en silencio, despacito, sin apenas rozar nada. Solo un deseo se apodera de todo, fuerte, sincero y perseverante: que me ames siempre. María Arteaga ***
Junto a ti disfruté noches de verano. Llegamos caminando hasta la calle que se abría dibujando en circulo nuestra felicidad. Hoy solo han pasado unos días, y tú, a unos minutos de mi lado, estás lejos. Nos faltan palabras para decirnos te quiero, amor... nos sobran sentimientos y alma para querernos. ¡Tenemos tanto...! ¡Nos falta tanto...! Llegará un tiempo que ambas cosas se unan, llegará un tiempo que nuestros deseos sean hechos. María Arteaga ***
"Por mi ventana asoman compases de música alegre. En el puerto toca un grupo que afina canciones de ayer y la brisa fresca me recuerda una noche contigo, a la sombra de mil estrellas y una tímida luna". Gracias por despertarme así. ***
Arena gris salpicada de pizarra y plantas doradas, sol de verano al calor primaveral, velas bailarinas entre olas de jazmín rizado con sabor a sal, música de gaviotas, risas... Atrás quedo la mañana y el día se adornó con sombrero. Despertó la tarde de su siesta, coqueta, con ojos pintados de celeste y labios de clavel susurrando cerca de la noche un deseo de dos: levantarse sin prisa de domingo cerca del mar. María Arteaga ***