lunes, 22 de diciembre de 2014
Para siempre
Tropezaba yo por las alfombras
mirando al horizonte encarnado
deslumbrada por él.
Sigo tropezando cada día
y me levanto avergonzada
por si alguien me ha visto caer.
Sacudo mis ropas manchadas
de rabia y olvido, de huellas feroces,
de palabras echadas en saco roto.
Salgo a la calle apresurada,
temiendo que los rayos del sol
me abran los ojos para siempre.
María Arteaga
***
viernes, 19 de diciembre de 2014
FELIZ NAVIDAD
Que estos días sean tan cálidos como su alma.
Salud, amor y paz.
Dedicado a mi amiga Amelia.
María
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martes, 2 de diciembre de 2014
Mi mejor amiga
Quiero seguir la senda hasta el final,
llegar a la cima del monte
y disfrutar de mi proeza alegre y feliz...
Necesito bajar despacio, segura,
no tropezar en raíces viejas
e intentar ver el sol entre las nubes
para encontrar a mi mejor amiga,
yo..., aquella que fui antaño.
María Arteaga
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lunes, 10 de noviembre de 2014
¡No lo entiendo...!
Leo tus cartas, tus poemas de amor, tus versos.
Te siento tan cerca y estás tan lejos...
No tengo el calor de tu cuerpo
ni encuentro ninguno de tus besos.
Por más que lo pienso...,
no comprendo porqué no estoy contigo.
Mis sábanas están frías sin tus abrazos,
¿Cómo puede ser si tanto nos queremos?
¡No lo entiendo...!
María Arteaga
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domingo, 2 de noviembre de 2014
Cinco años y dos días
Ayer pasé junto a la pared rota camino del huerto que llega hasta la acequia.
Y no te vi, padre.
Solo sentí tu mirada desde las nubes blancas y el cielo azul.
Y mi alma gritó de pena como aquel 31 de octubre para siembre grabado en mí.
María
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Y no te vi, padre.
Solo sentí tu mirada desde las nubes blancas y el cielo azul.
Y mi alma gritó de pena como aquel 31 de octubre para siembre grabado en mí.
María
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viernes, 24 de octubre de 2014
Romero y rosas
Ya no soy aquella chica de mirada esquiva
y cabello recogido en la nuca,
ni camino correteando por los montes
al encuentro de espárragos y frutas.
Ha pasado el tiempo como el rayo traidor,
forzando las alas de colores alegres
buscando un lugar donde refugiarme.
Yo, mariposa humana, indecisa a veces,
valiente cada madrugada,
amante al olor de romero y rosas,
tierra de mi pueblo, escarchada...
María Arteaga
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martes, 21 de octubre de 2014
Deseo de besos y abrazos
Tiembla mi cuerpo cuando pienso en sus labios,
noche clara de otoño con faroles de estrellas
y caricias de enamorados.
Su piel en la mía, su boca en mi llanto callado,
dile a la luna que se duerma temprano
que tengo para él deseo, besos y abrazos.
María Arteaga
***
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