lunes, 9 de abril de 2012

A las nueve de la mañana















Junto a la carretera espero.
Deportistas matutinos, aromas de huerta,
coches sin prisa: domingo en mi pueblo.
Vecinas saludan contentas al verme,
quizá dejen años al recordar otro tiempo,
ellas eran más jóvenes, yo, niña.
Un banco de madera descanso de cansados,
de palabras que escucho a menudo...
Mi autobús aparece también cansado,
subo y miro el huerto que no se mueve,
soy yo la que se marcha otra vez
hasta el próximo día.


María Arteaga


***

10 comentarios:

Jesús Bastida dijo...

Hola! Me parece muy acertado lo de coches sin prisa, un banco de madera descanso de cansados y mi autobús aparece tambien cansado. Que poético y bello. Genial. Besos.

Anónimo dijo...

Que bonito mirar los huertos, con sus flores ya de azahar.
Besos.

El Sol dijo...

Hola, María.

"Un banco de madera descanso de cansados,
de palabras que escucho a menudo...
Mi autobús aparece también cansado,
subo y miro el huerto que no se mueve,
soy yo la que se marcha otra vez
hasta el próximo día".

Perfecto retrato de un lugar tranquilo, reflejo de ti.

Besos, niña.

andré de ártabro dijo...

Casi en tu mundo bucólico estás relatando un mundo ideal ,donde todo se hace con pausa y la vida "se vive"
Hermoso .
Besos.

Talismán dijo...

Me gusta tu poesía, me gusta tu pueblo, me gusta la foto, me encantas tú. Un beso

Uno más dijo...

Como se dice en la huerta, muy bonico.

Se palpan los sentimientos y el olor a azahar es inmenso. Tú, bella. Un besico desde aquí

Anónimo dijo...

Es enternecedor como relatas la vida de un lugar que te recuerda, y tú a él. Precioso. besos

María dijo...

Miles de gracias a todos por vuestra visita.

Jesús y André tienen cara, besos.

Manolo T dijo...

Tiene magia ese banco, ese autobús, ese sentimiento. Me gusta leer poemas así, sencillos y a la vez hondos.

María dijo...

Hola Manolo.

Mágica es tu visita, y también me gusta leer tu comentario siempre acertado. Gracias.