miércoles, 17 de julio de 2013

El sonido de mis pasos


Sé que soy yo, pero no me encuentro
esta mañana de verano.
El pueblo está dormido,
los niños descansan de sus juegos,
mientras yo me veo desorientada
y adormilada por mi insomnio.
Sé que tengo que seguir buscando
a la persona que fui, la que está ahí
en mis ratos de felicidad y sosiego.
La ciudad me acoge sin memoria,
siento como si me persiguiera
el sonido cansado de mis pasos.


María Arteaga


***

8 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Buscar al que fuimos suele ser una tarea condenada al fracaso. Afortunadamente, habría que añadir. Como reencontrarse con quienes no vemos desde la infancia, suele tener un regusto a decepción.
Suerte en la tarea, pase lo que pase. Abracitos.

Jesús Bastida dijo...

Hola María! Me gusta mucho el poema, especialmente los tres últimos versos, son geniales. Un abrazo.

El Sol dijo...

Buenos días, preciosa.

Perdona mi tardanza, pero no he podido llegar antes.

Es una maravilla, Jesús sabe apreciar el arte hecho poema.

Un beso y feliz fin de semana, mi niña.

Anónimo dijo...

Escritora de la vida, poeta del alma.
Es precioso y muy profundo. Un beso

Talismán dijo...

Hola María.

Imposible que la ciudad no te recuerde.
A lo mejor, ha cerrado los ojos al verte pasar. Estará celosa.

Un beso, preciosa.

Anónimo dijo...

Verano, verano. Feliz cumpleaños
con un pelín de atraso. Besos

uno de lejos dijo...

A pesar de los que ya tienes: "SIN COMENTARIOS"

Bello, bella. Besos

Anónimo dijo...

Linda, eres linda por fuera, por dentro. Me gusta.