martes, 6 de mayo de 2014
Al viejo Thader
Quisiera pasear cerca de tus aguas
con sombrero labriego, pies desnudos
y comer fruta de las ramas que caen
escuchando tu murmullo.
Tengo raíces campesinas y huertanas,
con acequias bordadas de cañas y enredaderas,
limoneros verdes y amarillos,
de naranjas dulces, abejas y cigarras...
Quisiera volver al pasado, a mi infancia,
y jugar a los colores en las noches de verano
al fresco de la parra de uvas negras,
y escuchar cuentos acurrucada
sobre el delantal de vichy de mi abuela.
Quisiera empezar otra vez a vivir...
¡Cuántas cosas, yo quisiera!
María Arteaga
***
domingo, 27 de abril de 2014
Infinitamente más...
Cierro los ojos y te sueño despierta.
Te cuelas en mis sueños hasta el alba
cuando el sol saluda al nuevo día.
Tú me llamas en silencio
alborotando mi corazón maltrecho.
Vuelvo a mi refugio del que huí
con la misma sensación de soledad,
hasta que tu voz me hace reír
como un regalo-sorpresa.
Y te marchas de nuevo,
deseando que regreses otra vez
para que beses mis manos
y me digas que me quieres.
Hoy te necesito infinitamente más.
María Arteaga
***
domingo, 13 de abril de 2014
Amaneceres...
Sábanas sin arrugas
con un toque de perfume
tras mi ducha nocturna.
Escojo un libro de la mesita
y me acomodo bajo la lámpara
sobre el cojín amarillo.
Todas las noches sigo el mismo ritual
hasta que me vence el sueño
o el temido aburrimiento.
Entorno los ojos, dejo el libro,
apago la luz, enciendo la radio
y la música me calma.
Alargo la mano y busco tu cuerpo
sin encontrarte, solo tu recuerdo yace
aún caliente y solícito.
Voces que desaparecen de mis oídos
hasta el alba, entonces soy consciente
de que vivo otro amanecer sin ti.
María Arteaga
***
domingo, 6 de abril de 2014
Desayuno sin diamantes
Sobre la mesa un vaso de leche
que mira con desgana,
de la radio salen notas musicales
y palabras de amor.
Otro domingo que como tantos,
se siente triste y sola.
Mojada aún elije ropa y zapatos,
en la cama se desprende de la toalla
estrellándola contra el suelo y el silencio.
Mira al espejo que dibuja su silueta
armoniosa y menuda.
Sale a la calle y el sol se ríe en su cara
haciendo que entorne los ojos.
María Arteaga
***
viernes, 28 de marzo de 2014
A pesar de tantas cosas

Pasan los días, los años, el tiempo...
La mirada pierde ese punto de luz
que emborracha a quien mira,
pero curiosamente, gana en dulzura.
La piel se cubre de marrones
y rayas que desdibujan su cara,
opaca a veces su risa, marchita...
De sus ojos salen estrellas
cuando les ve llegar junto a su madre,
hija que hizo de ella una abuela feliz
a pesar de tantas y tantas cosas.
Qué delicia cuando de su boca
salen esas palabras mágicas...
¡Abuela María!
María Arteaga
***
sábado, 22 de marzo de 2014
Tu paraíso
ni pan que sacie mi hambre.
Dame tus besos
que mitiguen mis ansias de ti.
Deseo el regalo de tu voz,
la sombra de tu cuerpo...
el tacto de tu piel...
el aliento de tu boca...
Y seré reina de tu paraíso.
María Arteaga
***
miércoles, 5 de marzo de 2014
Estar juntos
Camino a tu vera y te siento
alto como ella, libre como el viento,
feliz como esta mañana de marzo.
El sendero es agradable a tu lado
aunque la tarde se tiña de oscuro
y la lluvia moje mi cabello.
El sol se oculta guiñando un ojo,
siente envidia, envidia y celos...
de los caminantes dichosos.
Todo el tiempo es poco
cuando se trata de estar y sentir,
...estar juntos.
.
María Arteaga
***
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



