
Palacio González Campuzano
Cuando a principio de año me trasladaron al lugar donde ahora trabajo, lloré; si y no me averguenza reconocerlo, por que es cierto. Donde entonces trabajaba era un lugar estupendo y con gente buena. Mi nuevo destino es la Consejería de Cultura y Turismo y aquí encontré, más gente buena.
Me costó un poco adaptarme al lugar y compañeros, pero ahora no lo cambiaría. Ya sé cada uno de sus nombres, los días que trabajan por la tarde donde coincidimos en horario y algunas de sus costumbres. A Julio, le cambié el nombre por el de Pablo, Lola, Eva, Marisol. Mariana, Salvador, Jose Antonio, Tere. A Isabel tenía que preguntárselo cada lunes, día que trabaja también de tardes, Trini, chica de sonrisa fácil y entre plantas camuflada, Juan Pedro, señor de voz queda y sonrisa dulce, "el de La Vía Verde, Dani y Miguel Ángel, Fidel, Carmen que siempre tiene unas palabras para mí y Jesús. Antonio Francisco: si dos puntos, por que este señor, amable y que tiene un acento andaluz encantador, al responder a mi pregunta sobre su lugar de origen, me dijo: nací al pié de La Alhambra. Precioso lugar. Armando, Pedro, Paco, Amalia, amable y amiga que cada día me deja sobre su mesa una hojíta de calendario con una cita maravillosa. Y Toña, un encanto hecho persona.
Y llegamos, sin nombrar a algunos de ellos, pero no por que no se lo merezcan sino porque son muchos, hasta los dos Manolos. Manolo "Asesor", es una persona buena, entrañable y cercana. Siempre dispuesto a responder a mis preguntas con agrado, con una sonrisa y yo le escucho atentamente porque sé que lo que me cuenta es cierto; es inteligente y sencillo. Manolo, "Secretario de Marina", es especial. Recuerdo que, a los tres días de empezar a trabajar allí, un viernes a la hora de irse a casa me buscó para desearme feliz fin de semana. Siempre sonriente y amable por más ocupado que se encuentre. Tiene una frase que es mi talismán; me dice: "María, lo que tú hagas, está bien". Es un lujo de chico, la sonrisa y las buenas maneras son sus aliadas. Marina, la Directora. Cuando atravieso la puerta de entrada, el guardia de seguridad y los ordenanzas. Después, los primeros rostros que me encuentro son con toda una planta de gente, es el personal del Servicio informático, les saludo en tres veces a mi paso, buenas tardes... hola ¡¡¡, buenas tardesssss, todos responden con amabilidad. Ignacio, Jesús, Raúl, Pedro, Fuen, otro Ignacio, ufffffffff, a todos, gracias. Y llegamos a mis 3 compañeras: Conchi, Mª. José y Mª. Carmen, geniales y amigas. Siempre lo digo:tengo a la mejor gente.
Mi primer saludo es para el guardia de seguridad, :-) El día que llegué a ese lugar, tuve que presentarme para que el vigilante me dejara pasar, después le pregunté su nombre y exclamé !Dios mio, otro Antonio...!Hay tres que se llaman igual. Mari Carmen, su compañera siempre consigue que me detenga unos segundos a su lado, es un cielo.
Hoy, después de 10 meses en este palacio, hay nuevas personas que no conocía lo suficiente, vamos, apenas nada, o porque se han incorporado después, merecen un sitio de honor en este lugar. La chica más amable y cariñosa que puedas imaginar, su nombre es Rocío, Paqui, siempre le digo que es como una muñeca, es muy dulce. Adela, encanto de chica que ocupa el lugar de Amalia, Patricio, el de los ojos azules, Julio, que me saluda a viva voz, aún si verme... Bueno, seguro que se me olvida alguien, Esperanza, Ana Luisa, Jero, la señora que tiene papelera con nombre. Maite, vecina desde nuestra juventud, grata sorpresa al encontrarnos de nuevo. Ana y la rubia que hoy custodia la puerta, Tere. Ahhh, se me olvidaba Encarna.
GRACIAS A TODOS POR SER "GENTE".
María Arteaga
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