domingo, 31 de octubre de 2010

Un año si ti



¡Cómo pasa el tiempo!

Un año ha pasado desde aquella tarde.
Esperaste a que llegara al hospital,
siempre has acudido en mi busca,
siempre has reclamado mi ayuda,
siempre has gritado mi nombre.
Lo mismo es porque soy la mayor,
la primera de tus hijas.
¿Recuerdas?
Tardaste meses en conocerme,
hacías la mili en Mahón
y cuando me viste era una bolita,
si, una niña gordita y feliz,
con unos ojos vivos como estrellas.
Recuerdos... yo lo imagino
por qué lo has contado mil veces.
Hoy hace un año
que con tu mano entre las mías,
en aquella habitación fría y solitaria,
si, yo me encontraba sola
y helada hasta el alma,
cerraste los ojos para siempre.
Pero yo, y sé que...
toda tu familia no te olvidamos.
Padre, yo no te olvido.
Descansa en paz, te quiero.



María Nicolás Arteaga.

Porque hoy no soy poetisa,
hoy, sobre todo soy tu hija.
No te ofendas porque firmo desde hace meses sin tu apellido, siempre seré María Nicolás Arteaga, pero ya me conoces, soy muy coqueta, hasta para firmar, y Nicolás es muy común. Gracias papi, sabía que lo entenderías.


***

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Una entrada preciosa y muy acorde con el día.
Un abrazo
If you

J.A dijo...

Precioso María.

Ánimo para la mujer que sigue teniendo ojos de niña y que brillan como estrellas.

Un abrazo muy apretado

J.A

Sirena Varada dijo...

Felicidades María, por haber tenido un padre para el que has significado tanto.

Seguro que no se enfada porque utilices el apellido de tu madre. El amor no se lleva escrito en los apellidos, sino en el corazón.

Recibe un fuerte abrazo

El Drac dijo...

Bueno, María Nicolás, gracias por acordarte de tu padre; fue muy emotivo leer tus confesiones sentimentales. Un abrazo

María dijo...

Laura, gracias por tu comentario, tú escritora encantadora.
Un beso.

J.A, es un piropo precioso, mis ojos...de niña? me encanta que veas ese brillo. Gracias y un besico.

Hola Linda Sirena, con mayúsculas.
El ser la mayor de cuatro hermanas tiene cosas buenas, lo mejor: mi nombre, me lo puso mi padre por su madre. Mi abuela María, como él, han marcado mi vida en muchas cosas. Ahora ya sé que no se enfada.
Gracias y besos.

Hola Drac.
No olvido a mi padre, lo confieso ante el mundo. Besos

aniki dijo...

Entiendo y comparto tu tristeza, es difícil expresar con palabras lo que uno siente cuando la vida te arrebata lo que tanto amas.

Besosssss.

santiago dijo...

Hola María, un recuerdo hermoso para un padre que seguramente fue generoso.
Un abrazo

reltih dijo...

muy sentido su escrito.
un abrazo

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola María:
Recordar a nuestros padres es de justícia , aunque no hayan sabido darnos aquello que necesitabamos, estoy segura que nos dieron lo que supieron.
Gracias por recoradar al tuyo.
Recibe mi ternura
Sor.Cecilia

Sergio G.Ros dijo...

Me ha encantado, María, eres transparente como el más transparente de los ríos, y tierna como un bizcocho ;) un besote.

Carmen dijo...

Hola Maria, he entrado en tu blog y acabo de leerlo me ha encantado, es muy conmovedor.
Tu compañera Mari Carmen.

Sneyder dijo...

Estos días nos traen recuerdos de nuestros seres queridos, los que partieron y descansan en paz, pero dejaron una imborrable huella en nosotros.

Un recordatorio hermoso a tu padre.
Un beso Maria

María dijo...

Hola...

Que contenta estoy, si es que os tengo que querer a la fuerza :-)

Sergio, gracias y me alegra que esteis bien, pero tú no has probado mis bizcochos...jajaja.
Besos para los tres.

Mi dulce Mari Carmen.
No sé que haría sin ti en las tardes de angustia y tristeza.
Gracias por tu comentario.
Un besico.

Aniki...
Santiago...
Reltih...
Sor Cecilia...
Sneyder...

Muchas gracias a todos por vuestras palabras que son tesoros.
Besos emocionados.

María

Anónimo dijo...

Eres un cielo de todas las maneras posibles. Como persona, escritora y como poeta eres un genio cercano y nítido.

Besos

PRINTOVA dijo...

Que bello María, unas palabras hermosas en recuerdo a tu padre. Estos días están llenos de recuerdos hacia las personas que tanto hemos querido y no están ya con nosotros, aunque dentro de nosotros sigan vivas.

Un besote enorme amiga.

Anónimo dijo...

mi madre como siempre escribiendo cosas que me hacen terminar llorando, te quiere mucho tu hija penélope