miércoles, 2 de noviembre de 2011

Si me abrazas



















Rodea mi cuerpo con tus brazos
no necesito más,
ni vestidos, ni sombreros, solo a ti.


María Arteaga


***

17 comentarios:

Verónica dijo...

¡Precioso María! me ha encantado.
Besos, muy buena noche

Fernando Santos (Chana) dijo...

Espectacular....
Cumprimentos

El Sol dijo...

Solo un abrazo puede decir miles de palabras en silencio, hacer que sientas su protección y amor, su entrega incondicional. Preciosos versos. Un beso, niña.

andré de ártabro dijo...

Corto , breve y substancial.
Muy hermoso.¡Que no daría por tus brazos.!
Un beso

joqui dijo...

Bello poema apasinado y sensual.
Besos.

Francisca Quintana Vega dijo...

¿A qué más?....¡Esplendido!...un beso para tí.

Jesús Bastida dijo...

Corto, directo, sencillo, y a la vez transmite tanto. Dices tanto en tan pocas palabras. Genial, me gusta. Besos, amiga María.

Anónimo dijo...

Siempre amando,nunca habia leido en poema tan cortito increible.
Un fuerte abrazo.

Amelia dijo...

María, que poco te hace falta para ser feliz, solo con sus brazos te vasta. Un beso

Anónimo dijo...

Que bonita poesia,ese es nuestro deseo.
Besos.

Anónimo dijo...

Has hecho una poesia preciosa.
Aveces con pocas palabras sobran.
BESOS

Anónimo dijo...

Es usted una mujer muy dulce en sus poemas, me gustaría conocerla más de cerca, aunque solo pudiera ver como es en realidad. Sería hermoso conocer a una poeta española. ¿Tiene publicados sus poemas?, me gustaría hacerme con ellos. Saludos

Uno más dijo...

PRECIOSO, CON MAYÚSCULAS. Besitos

Mistral dijo...

Nada como el calor de unos brazos movidos por el corazón.

Hola María, feliz día.

Me encanto la sencillez y plenitud de tus versos.

Gracias por tus siempre amables palabras, siempre es un placer leerte.

curro dijo...

Así me gustan a mi las mujeres que no pidan ná. Pero esto es solo una ilusión. Jajajaja. Un saludo vecina

Clara dijo...

Un abrazo sincero nos desnuda.
Hermoso poema,
un beso,

Clara

María dijo...

Un millón de gracias y besos para todos los que paseáis por este pasillo que es mi refugio. María.