lunes, 13 de agosto de 2012

Una libélula en mi almohada


... Besos invisibles en las alas,
caricias en el pensamiento
trajo la libélula madrugadora
al colarse por la ventana.
Apenas sin fuerza, exhausta,
se dejó caer en mi almohada.
La cogí entre mis manos
para llevarla a la libertad,
pero ella sintió paz y alegría
y decidió volar a mi lado, libre.
Ahora es parte de mi mundo,
alerta cuida mi descanso...
fiel guardián de mis sueños.


María Arteaga



***

9 comentarios:

andré de ártabro dijo...

¡María que hermosa libélula nos has regalado!
¡Qué dulce y precioso poema!
Besos.

Anónimo dijo...

¡Quien fuera libélula!

El Sol dijo...

Hola María.

Precioso poema de una libélula que desea la libertad junto a un amor tan especial.

"Cuidar tu sueño para que no se escapen tus sueños"
Muy bonito.

Feliz día y besos, niña.

Uno de cerca dijo...

Me gusta mucho, sencillo y hermoso.

"Apenas sin fuerza, exhausta,
se dejó caer en mi almohada.
Yo la cogí entre mis manos
para llevarla a la libertad,
pero ella sintió paz y alegría
y decidió volar a mi lado, libre".

Estos versos son geniales.
Un beso y feliz día.

Talismán dijo...

Afortunada libélula que duerme pegada a tu preciosa cara. Siempre que duermas con la cabeza en la almohada, claro. El poema muy bonito.
Besitos

Anónimo dijo...

Bonito y muy de tu estilo. Envidia sana, por tus versos y la libélula que puede compartir tu espacio.

Un besito.

Anónimo dijo...

Muy lista la libélula, muy lista.
Besos, María. Bonito

uno más lejano dijo...

Usted siempre rodeada de originalidad.Dulce es como pastel

María dijo...


Siempre gracias y un besico.